martes, 14 de febrero de 2012

Donde esta el tio Noah???


NOAH:
Entro con Nora subida a mis hombros y cierro la puerta con el pie. Adam y Ruth se han llevado a Liam a ver un partido de beisbol, y como a Nora no le gusta el beisbol me he ofrecido voluntario para cuidar de ella. Me espera una entretenida tarde de muñecas, maquillaje, vestidos y coletitas. Nora se va a aprovechar porque me ha crecido el pelo un poco y ya puede hacerme algún que otro "quiqui". La bajo al suelo y ella corre como el viento en dirección al sofá, se sube encima y comienza a dar saltitos.

- Nora cariño, al final te vas a hacer daño y le he prometido a Adam que cuidaría de ti como si me fuera la vida en ello. Voy a por algo para picar y mientras ve decidiendo a qué quieres jugar. -

Dejo la cazadora en el perchero y voy a la cocina. Preparo dos sándwiches mixtos y limonada para ambos, regreso al salón y lo dejo en la mesa.

- Bueno enana, ¿ya has pensado a qué quieres jugar? -

NORA:
Hoy he ido a jugar con el tío Noah y estoy muy contenta. Veo como vuelve de la cocina con unos sándwiches y unas limonadas, y sin dejar de dar saltitos en el sofá le respondo.

- Tío Noah ya no soy una enana, tengo 7 años. -

Sonrío orgullosa, ya soy mayor.

- Y jugaremos a… ¡Peluquerías! Te haré colitas, te pintaré las uñas y… pondremos maquillaje, ¡Estarás muy guapo! -

Dejo de dar saltitos y lo miro seria.

- Tía Ruth dice que yo estoy más guapa sin pintar porque soy pequeñita, pero… tu ya eres mayor, seguro que estás más guapo pintado. -

Sonrío y me siento en el sofá.

NOAH:
Joder que cruz con los juegos de peluquería... pero no puedo negarle nada a esta pequeña princesita. Con ella me comporto como un muñequito cursi sin voz ni voto, Nora hace conmigo lo que le da la gana. Me siento a su lado y cojo uno de los sándwiches, le doy un bocado mientras Nora busca el maletín de maquillaje en su mochila de las Bratz.

- No entiendo cómo te pueden gustar estas muñecas tan feas, parece que tienen los labios operados y llevan tres kilos de maquillaje encima. -

Nora me muerde un moflete y me dice que me va a dejar como ellas después de la sesión de peluquería y maquillaje.

- Pues venga pequeñaja, déjame bien guapo para que sea la reina de las fiestas. -

Por Odín, si los demás berserkers me vieran hacer ésto... quedaría como un payaso, pero lo que sea por mi niña. Dejo el sandwich en la mesa y doy un trago a la limonada. Nora saca las pinturas y da un mordisquito a su sándwich antes de comenzar.

NORA:
Cojo el sándwich y le doy un mordisquito, lo vuelvo a dejar y preparo las pinturas, las pongo encima de la mesa y saco los peines y las gomas de pelo. Me subo al sofá con un peine en la mano y empiezo a peinar el pelo de Noah mientras no dejo de sonreír.Hago pequeñas colitas con su pelo y las voy atando con gomitas de colores.

- Te ha crecido el pelo tío Noah. Ya verás que guapo vas a quedar, pero no te lo quites que a tía Ruth le gustará verte. -

Sonrío y me bajo del sofá para ver a Noah por delante y ver cómo está quedando. Me río. Cojo un pintauñas amarillo y el plateado y empiezo a pintar las uñas una de un color y la siguiente del otro.
Veo que a Noah no le gusta mucho el color, pero al menos no es de color rosa.

- Noah no te quejes que no he cogido el color rosa. -

Me río cuando me revuelve el pelo con la mano que aún no está pintada.

- Cuidado que se ha de secar. -

NOAH:
- Ah perdona, perdona, bueno... al menos son colores más bonitos que el rosa. El amarillo es como mis ojos. -

Nora se ríe y pone sus dedos en mis párpados, después me pinta las uñas de la otra mano y lo deja secar. Coge los coloretes junto a una brocha y comienza a darle color a mis mejillas, seguro que voy a parecer una Drag Queen...

- Yo no quiero que me vea Ruth, porque se reirá de mí y se ofrecerá a maquillarme la próxima vez. Y aquí entre nosotros... -

Me acerco al oído de Nora y le susurro.

- Ella no me sabe maquillar muy bien. -

Nora se tapa la boca con sus manitas y se ríe de forma melodiosa y cantarina. Me promete que no se lo dirá a Ruth y yo sonrío de medio lado. Cuando termina con los coloretes coge la sombra de ojos y decide que me los va a pintar con color morado, yo ruedo los ojos y asiento. Intento rascarme la cabeza porque me tira una de las coletitas, pero Nora gruñe y me lo impide porque tiene miedo de que me las quite.

NORA:
Me río cuando Noah me dice que tía Ruth no sabe pintarle bien. Veo como Noah quiere quitarse las colas del pelo y se lo impido.

- NO, ¡No te las deshagas! -

Promete no deshacérselas y se rasca un poquito la cabeza. Acabo de dar unos últimos retoques al maquillaje y lo miro seria. Examino como ha quedado mi trabajo. Sonrío. Está perfecto. Doy un pequeño bocadito a mi bocadillo y recuerdo lo que me ha pedido la tía Ruth. Sonrío a recordar la escena. Estábamos en la puerta de casa abrigándonos antes de salir, y mientras la tía Ruth se aseguraba de que tenía bien puesta la bufanda me ha susurrado que me ha dejado su cámara de fotos en la mochila, me ha dicho “Pequeña hazme un favor, si pintas a tu tío Noah hazle una fotografía”. El tío Adam que tiene el oído muy fino lo ha oído y se ha puesto a reír diciendo que él también quería una copia de esa fotografía mientras bromeaba con la tía Ruth diciéndole que tiene ideas muy perversas. Me acerco a mi mochila y saco la cámara de Ruth. Miro a Noah y rápidamente le hago una fotografía como me ha enseñado Ruth. Me río a ver como ha quedado con cara de susto. 

NOAH:
Reconozco la cámara de Ruth en manos de Nora, arqueo las cejas sorprendido y cojo a Norita por la cintura tumbándola en el sofá y sometiéndola a un ataque de cosquillas por su atrevimiento. La pelirroja y el simpático de mi hermano... me las van a pagar.

- Pequeñuela, pequeñuela, sólo pararé cuando me des la cámara para borrar esa foto que has hecho. -

Nora grita entre risas y dice que no, que no me la va a dar. Se la esconde detrás de la espalda y se 
retuerce entre mis brazos, soy un experto en ganar ataques de cosquillas y lo sabe. Liam es más escurridizo, pero Nora siempre acaba cediendo.

- ¡Nora!! Como te sigas riendo tanto te vas a hacer pipí, y ninguno de los dos queremos que pase eso... ¿verdad?? -

Nora niega con la cabeza y finalmente se rinde mi pequeñina, me da la cámara y borro la foto sin dudarlo.

- Ya sabes que no me importa que me maquilles y me peines tantas veces como te apetezca, pero tío Adam y tía Ruth se ríen de mí cuando me ven así... Y entonces yo me pongo triste. -

Me siento correctamente en el sofá y hago pucheros poniéndole ojitos a Nora como hace ella conmigo, ella se tira a mis brazos y me abraza muy fuerte. Después seguimos merendando hasta que se le ocurre otro juego.

NORA:
Le doy un fuerte abrazo al tío Noah y me vuelvo a sentar para seguir merendando. Hasta que se me ocurre un juego nuevo.

- Podríamos jugar al escondite. -

Sonrío feliz, se que el tío Noah me gana siempre, pero me lo paso muy bien buscando sitios donde esconderme. Él me mira y empieza a contar, me levanto corriendo y me voy a esconder. Entro en la habitación del tío Noah y me escondo debajo de su cama tratando de no hacer ruido. Respiro despacito y me tapo la boca cuando oigo cualquier ruido por pequeño que sea. Afino el oído y trato de escuchar cuando venga el tío Noah a por mí.

NOAH:
Mientras Nora se esconde aprovecho para deshacerme las coletitas ya que me está tirando demasiado el pelo, me acerco a un espejo del salón y me las quito. Me revuelvo el pelo para que no queden las marcas de las gomas y una vez listo voy en busca de Nora

- Noooooooora, ¿dónde estás? Sabes que te encontraré, siempre te encuentro. -

Entro en la cocina y la busco por todos los rincones posibles, incluso dentro de los armarios, pero ni rastro de ella. Después me dirijo al baño y repito el proceso, pero tampoco la encuentro. Vaya, ¿será posible que esté perdiendo facultades de rastreo? Lo que me faltaba... Voy a mi cuarto y no sé por qué me da que está aquí escondida.

- Noritaaaaaa, sé que estás aquí. Estoy oliendo tu colonia de las Bratz. -

Me río y abro los armarios pero no encuentro indicios de Nora, de repente afino el oído y escucho una risita cantarina procedente de la cama. ¡Bingo! Camino hasta la cama, me agacho, meto la cabeza debajo de la cama y encuentro a Nora.

- ¡Te encontré!! -

Nora grita y sale de debajo de la cama deslizándose hasta fuera, yo trato de salir y me doy un fuerte golpe en la cabeza.

- ¡Au!! ¡Mecachis en la mar!!!!!!!! -

Iba a decir "me cago en la puta", pero con Nora no puedo utilizar ese tipo de lenguaje. Me levanto frotándome la cabeza y veo a Nora descojonarse de risa a mi costa.

- Muy gracioso, pero ahora te toca contar pequeñina. -

Nora esconde la cara en la pared y comienza a contar, yo salgo corriendo hasta la cocina y me meto como puedo en el interior de uno de los armarios. Me tengo que hacer un ovillo y algo me dice que me he quedado atascado y me costará salir, pero al menos es un buen escondite. Por Odín, parezco un feto en el interior de una mujer...

NORA:
Cuando termino de contar salgo de la habitación. SÉ que el tío Noah no está allí porque le habría oído esconderse. Así que salgo y voy al baño.

“El tío Noah es muy grande… estará… en la bañera” Miro dentro de la bañera pero no está. Miro en los armarios por si acaso, pero no lo veo.
Voy a la sala pero tampoco lo encuentro.
Entro en la cocina. Abro la nevera que es lo más grande que hay, y voy abriendo armarios despacio. En el ultimo armario encuentro al tío Noah. Me río.

- ¡Te encontré! -

Veo al tío Noah intentando salir del armario y que no puede.

NOAH:

Oh oh oh, maldita sea... Pero quien me manda a mí meterme en estos embolaos!!!! Solo falta la cámara oculta, Noah Thoryn maquillado como una puerta atascado en el interior de un armario. Soy un chiste con patas.

- ¡Nora!! Vale, tú has ganado... Pero tienes que sacarme de aquí, me he quedado atascado. -

Nora me mira asustada, creo que ya no la parece tan gracioso. Con sus manitas sujeta mis piernas e intenta ayudarme a salir, pero estoy tan retorcido sobre mi propio eje que parezco un contorsionista.

- Cielos... Escúchame Nora, intenta tirar de mí hacia ti con todas tus fuerzas... -

Nora obedece pero no es suficiente, necesito a alguien fuerte que me saque. Soy un saco de músculos en muy mala posición, y encima me estoy quedando sin aire porque mi rodilla comprime mi pecho.

- Creo que no nos queda más remedio que llamar a tío Adam para que venga a ayudarme... Coge mi teléfono móvil y tráemelo por favor. -

Nora asiente y sale corriendo a por mi móvil, me lo trae y lo acerca a mi mano derecha. Como puedo marco el número y Nora acerca el teléfono a mi oído.

- ¿Adam? Sí, soy yo... Escucha, tengo un pequeño problemilla... No, no le ha pasado nada a Nora. Ven cagando leches a mi casa y lo verás tú mismo... ¡Me da igual si el partido está en su mejor momento!! Que se queden Ruth y Liam y después te lo cuenten, no tardes... ¡por favor!! -

Adam cuelga y yo también.

- Bueeeeeeeno, mientras esperamos al tío Adam podríamos jugar a algo para no aburrirnos. Eso sí, a algún juego sencillo y tranquilo, ya bastante enredado estoy. -

Nora suelta una risilla y se pone a pensar con las manos en las caderas.

NORA:
Trato de ayudar al tío Noah a salir del armario, pero no tengo fuerza suficiente. Me pide el teléfono y llama al tío Adam. Me parece que Adam no tiene ganas de venir, pero está preocupado de que no me pase nada, y seguro que viene en camino.
Noah me dice de jugar pero cerca del armario ya que él no puede salir. Me acuerdo del regalito que le he traído a Noah y voy corriendo a la sala a buscarlo, lo saco de mi mochilita y se lo llevo al tío Noah.

- Mira tío Noah, te había traido un regalo para darte las gracias por cuidarme. -

El tío Noah trata de alcanzar el paquete que está mal envuelto, lo he envuelto yo misma, y no es tan fácil como parece.

- ¿Quieres… Que lo desenvuelva yo? -

Noah me dice que sÍ y desenvuelvo el paquete dejando a la vista un pequeño diario que compré hace unos días con la tía Ruth. Cuando el tío Adam me dijo que Noah me cuidaría un día porque iban a ver un partido de beisbol, le pedí a la tía Ruth que me acompañase a comprar un diario, ella no sabe que no era para mi sino para el tío Noah.
Noah me mira sorprendido.

- Es para darte las gracias. Y… Oí al tío Adam y a la tía Ruth hablar de que tienes un diario. Pensé que te gustaría éste. -

El tío Noah me mira sin entender y me pregunta de qué diario hablaban Ruth y Adam.

- Hablaban del diario de Noah. Y yo solo conozco un Noah… Así que hablaban de tu diario, ¿no? -

NOAH:
No puedo contener más la risa, en parte por la explicación de Nora y en parte por la cursilada de diario que me ha regalado. Es pomposo, rososo, y peluchoso... Pero como me lo ha regalado mi niña pues hago como que me gusta y sonrío feliz, quien sabe... puede que hasta que encariñe con él.

- ¡Oh!! un... un diario... Muchas gracias preciosa, te prometo que lo usaré todos los días... -

No sé para qué, pero bueno. Escribir mis vivencias diariamente? Mi vida es de lo más rutinaria... Tal vez sí que me venga bien escribir mis sentimientos, mis emociones, mis pensamientos... mi inestabilidad emocional, en resumen.

- Pero tengo que aclararte lo del diario de Noah, verás... -

Me aclaro la garganta.

- Hay una película que se llama El diario de Noah, cuyo protagonista se llama Noah y escribe un diario. Y no tiene más misterio, aunque ahora gracias a ti... el verdadero Noah podrá tener su diario. -

Sonrío a Nora con dulzura y ella me abraza como puede vista mi postura. Espero que Adam no tarde demasiado...

NORA:
Vaya, hay una película con un señor que se llama Noah… Yo… Lo entendí mal… Seguro que el tío Noah ahora piensa que soy tonta. Me pongo un poco triste por haberme equivocado, pero le doy un abrazo como puedo a Noah.

- Yo no sabía lo de la película… Lo siento… -

Miro a mi alrededor pensando en a qué podemos jugar y se me ocurre la idea. Saco unos platos pequeñitos de un armario, unas tazas y unos cubiertos.

- Podemos jugar a tomar el té. -

Sonrío y empezamos a jugar, yo le sirvo una taza té al tío Noah y otra para mi y jugamos y reímos durante un rato.
De golpe oigo el timbre y miro a Noah. Me dice que vaya a abrir, que debe ser el tío Adam. Se que el tío Noah odia que abra yo la puerta por si es alguna persona mala, pero como no puede salir del armario voy yo a abrir la puerta.

ADAM:
Después de explicarle a Ruth la llamada de Adam, he venido cagando leches hasta su casa. Espero que no le haya pasado nada malo a mi pequeña, porque como sea así, mi hermano se va a enterar de lo que puedo llegar a hacerle.
Toco al timbre varias veces, completamente angustiado por no saber. Me abre Nora y al verla sonriendo, me agacho y la abrazo comprobando que todo deba estar como debe ser.

- ¿Estás bien princesa? -

Ella me dice que si, que no me preocupe, pero que el problema lo tiene su tío Noah. Cogido de la mano por ella, me lleva hacia la cocina y cuando entro y veo a mi hermano echo un ovillo dentro de uno de los pequeños armarios y con esas pintas, no puedo evitarlo y comienzo a reirme a carcajada limpia.

- Jajajajajajajaja.....pero.....pero qué ......haces ahí.....metido....jajajajaja.... -

NOAH:
Seguro que Adam se cachondeará de mí de por vida, esta imagen no la olvidará jamás. Nora se tapa la boca con sus manitas y mientras recoge los cacharritos del juego de té no para de reír al igual que su tío, son tal para cual. Ruedo los ojos y pongo voz de chica.

- ¿Pues no me ves? Resulta que ahora soy la señorita Pepis, después de maquillarme me he quedado atascada en el armario mientras buscaba un anillo y como no podía salir he aprovechado para tomar el té con mi queridísima Nora. ¡Oh!! casi se me olvida... a partir de ahora voy a escribir mi rosada y brillante vida en este diario... -

Le enseño el diario que me ha regalado Nora y resoplo cuando veo a Adam tirarse al suelo y retorcerse de risa, en serio... ¿dónde está la cámara oculta?

- Nora cielo, tápate un momentito los oídos. -

Nora obedece como niña buena que es y cuando veo que se ha tapado los oídos cojo aire para gritarle a Adam.

- ¡Deja de reírte de una jodida vez y sácame de aquí!!!! Estoy más enredado que una persiana, tengo los huevos rozándome la barbilla y te aseguro que no es nada agradable. ¡Ayúdame a salir del armario!! -

Mierda... ¿para qué habré dicho eso? Adam está al borde del colapso de tanto reír, le va a dar algo.

NORA:
Me tapo los oídos como me dice el tío Noah, pero no se para qué, lo oiré igual. Liam y yo tenemos muy buen oído. Cuando oigo que ha terminado de hablar me destapo los oídos.

- Estábamos jugando al escondite y el tío Noah se confundió, no se acordó que no es un enanito. Y ahora no puede salir. Yo… Lo he intentado pero no sale. -

Me acerco al tío Noah y le susurro.

- Te he oído, y te lavaremos la boca con jabón, eso no se dice. -

Cojo la mano de Noah y tiro hacia mi, para enseñarle al tío Adam que no sale.

- ¿Ves? No sale… Y yo quería seguir jugando. -

Hago pucheros. Sé que así el tío Adam dejará de reírse y me ayudará.

ADAM:
Respirando hondo y con un dolor en las costillas de tanto reirme, logro poco a poco serenarme. Me acerco a Nora y le doy un beso en su linda cabeza y me pongo en su lugar cogiendo el antebrazo de Noah.

- Bueno, a la de tres estiro......vale hermanito....enanito? jajajaja.... -

Noah me mira con cara de asesino y yo me pongo serio de golpe, cuento hasta tres y con un gesto de cabeza, le doy la señal. Pego un fuerte tirón de su brazo y lo saco con tanta fuerza que el armario queda tras de él completamente destrozado. Ambos nos caemos al suelo y Nora viene corriendo a preguntarnos como estamos.

- Yo bien....pero cuando le explique a tía Ruth lo guapo que estaba tu tío Noah y encima atascado en un armario, creo que estaré mucho mejor. -

NOAH:
- Como le cuentes a alguien lo que acaba de ocurrir te juro que le contaré a Ruth lo que te pasó una vez cuando teníamos trece años... -

Me acerco al oído de Adam y le susurro esa anécdota embarazosa que sólo él y yo conocemos y que si se lo contara a alguien me mataría. Adam pone cara de susto y me fulmina con la mirada, yo sonrío como un diablillo ya que gracias a eso no se lo contará a Ruth. Nora nos ayuda a levantarnos y mira el destrozo del armario como diciendo "ups, la hemos liado".

- Genial, ahora me tocará hacerle una visita a Ikea para comprar un armario nuevo... Y odio Ikea!! Con esos pasillos interminables, esas flechitas endemoniadas, esos lapiceros diminutos gratuitos que más que lapiceros parecen tuercas de los pequeños que son... Maldición!! -

Nora se peta de risa al escucharme murmurar como un demente, Adam recoge un poco los pedazos rotos de armario y coloca el estropicio que se ha formado, él y el orden... pongo los ojos en blanco. Cojo el diario que me ha regalado Nora junto con el bolígrafo pomposo ese y los llevo a mi cuarto dejándolos en mi mesita de noche, la verdad es que no sé qué haré con él... tal vez lo deje de adorno por respeto a Nora, o... ¿lo utilizaré alguna vez? Quien sabe... Regreso a la cocina no sin antes coger un paquete de toallitas para quitarme el maquillaje, Nora se ofrece voluntaria para quitármelo.

- Creo que la tarde de juegos llegó a su fin Norita... Tengo la espalda hecha trizas. -

NORA:
Me río al ver cómo han caído al suelo y al oír al tío Noah hablando de Ikea. No sé que es eso, pero supongo que será para comprar armarios de cocina…
El tío Noah me dice que se ha terminado la tarde de juegos y hago pucheros.

- Yo quería jugar más… ¿Y si te doy un masaje? El tío Adam se lo hace a la tía Ruth cuando está cansada. -

Sonrío poniendo cara de niña buena. El tío Noah se ríe de que Adam le de masajes a Ruth pero no dice nada más, creo que se calla algo que tiene ganas de decir porque estoy yo delante.
Miro al tío Adam y le digo.

- El tío Noah ha borrado la foto… La que me pidió la tía Ruth. -

Pongo carita de pena. Sonrío y me lanzo a los brazos de Noah.

- ¡Gracias por jugar conmigo! -

Beso su mejilla y sonrío feliz.

- Lo he pasado muy bien. Compra armarios más grandes, que tu eres muy grande tío Noah. -

ADAM:
Ayudo a Nora a recoger todas sus cosas de maquillar mientras ella habla con su tío. Me acerco a ella y la cojo en brazos, ya es una niña grande, pero me encanta llevarla así y sé que a ella le gusta.

- Bueno, creo que es hora de irnos ya, así que......si tío Noah no nos va a ofrecer ningún espectáculo más, será mejor marcharnos que tu tía y tu hermano estarán preocupados. -

Me despido de mi hermano con un abrazo, Nora con un gran beso y me dirijo hacia la puerta para irnos a casa. Pero antes de irme, me doy la vuelta.

- Noah....ten cuidado con los armarios. -

Salgo corriendo porque éste ha agarrado un cojín para tirármelo encima.

NOAH:
El cojín sale volando hacia fuera y Adam sale corriendo con Nora en brazos, mientras observo el cojín alejarse movido por el aire no puedo evitar sonreír como un tonto ante todo lo que ha sucedido. Puede que me enfade con ellos algunas veces, que se rían de mí, que me utilicen como maniquí pero... sin ellos no sería absolutamente nada, son mi familia y los quiero con todo mi corazón.

- Pues ahí se queda el cojín, ha sido un placer tenerte conmigo amigo mío... -

Me despido del cojín con la mano y entro de nuevo en mi casa. Vaya, cuando Nora viene parece que ha pasado un terremoto por todos lados, y en especial hoy que me he cargado el armario. Suspiro y me dirijo a mi cuarto, miro de reojo el diario rosa y me entra la risa floja. Yo... pensando en hacer uso de un diario para niñas... ¿pero qué tornillo se me ha aflojado? Me acerco a la mesilla y lo sostengo entre mis manos, lo abro y ojeo las páginas en blanco imaginándolas repletas de palabras pertenecientes a mi corazón. Lo cierro y lo devuelvo a su sitio sopesando la idea... Una cosa está muy clara, si decidiera escribir en el diario cada página comenzaría y terminaría por un nombre...

- Nanna... -
____Fin de escena____

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